viernes, 5 de diciembre de 2008

AFRENTA


Cuando el desprecio se viste
de tul y de fina seda.
Cuando la altivez se crece
con orgullo de princesa.
Cuando el brillo de unos ojos
te ignora hasta en esta fecha.

Llegó el momento de alzarse,
de quitarse las cadenas,
de olvidar que un día fui tuyo
con ese amor que enajena.

Puedes quedarte mi reino,
salar mi pozo y mi tierra,
negar mi existencia al mundo
y echar mi alma a la hoguera.

Has ganado la batalla
sin haber ido a la guerra
y desde hoy tus oídos
que a mi voz la den por muerta.

Paséate por tus mundos
con tu sonrisa de perlas
que la vida es una rueda
y se pagan las afrentas.

3 diciembre 2008

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Te sientes injustamente herido y te alzas con dignidad y coraje...

Y has cambiado el azul por el verde esperanza...

¡Cuánta belleza hay en estos versos, Pigmalión!

Un beso,
V.

Nikos-Emmanuel dijo...

Totalmente de acuerdo con el comentario anterior.

Qué manera tan hermosa de expresar el dolor que te causó alguien que no te merece. Que manera tan digna de mostrar que, aunque uno salga herido y derrotado, no hay motivo para no seguir con la cabeza alta.

Y la vida sigue, con sus vueltas.

Να είσαι καλά.

Veracruz dijo...

Mucho tiempo sin abrir tu blog, Pigmalión.
Leo mas de una vez esta AFRENTA y no me canso de hacerlo. Sentimiento puro que me llega hondo, para decirte ¡QUE LINDO POEMA!

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

El amor alberga tantos desniveles, pero es como la enegía, nunca se pierde, sólo se transforma.

No sólo se repite "Apocalipsis" tambien "Cuando me matas" quería recalcar que cuando ella me entierra, el fin de los tiempos me anega. Tú crítica la hago mía, la portada es demasiado tradicional para mí. Por supuesto la eligió la editorial, y sólo pude hacer que el fondo y el margen fuesen negros, para intentar envolverlo todo en un halo de misterio. Tengo curiosidad por saber cómo conseguite el libro.
Un saludo y gracias por leerme.

Pigmalión dijo...

Anónimo, V

Es un verde que a veces siguen destilando mis dedos sin que pueda evitarlo. Pero no es de esperanza el verde; o al menos éste ya no lo es.

Si para tus ojos hay belleza en alguno de los versos ya se que, al menos por alguien, valía la pena escribirlos.

Un beso.

Fran

Pigmalión dijo...

Nikos

Nadie puede jurar que nunca causó dolor.
Nadie debe decir quien merece a quien.

Que a cada cual lo juzgue su dios - si lo tiene -.

Y la cabeza alta. Porque yo luche en Troya mirando el caballo desde el suelo.

Να είσαι καλά.

Φραν

Pigmalión dijo...

Veracruz

Yo no me canso de agradecerte esas lecturas y las de siempre.

Gracias.

Fran

Pigmalión dijo...

Antonio

He pensado miles de cosas y nunca se me ocurrió semejante metáfora.

Esperemos que no falle conmigo tan poderosa teoría.

Un saludo.

Fran.

ENRIC dijo...

Merhaba Pigmalión,
Sí, son hermosos versos, sutura que supura por costados equívocos, hoy, sin ir más lejos, el llanto propio, el llanto del pueblo recorre las calles, entre el humo, entre la sangre.
Y, hoy, las lágrimas de ese pueblo merecen también, versos, caricias y atenciones pues, no solo de mirarse al espejo del propio dolor sobrevive el hombre.
Por una Grecia libre, intectuales filohelénicos, "EXPRESAD"!!!
Un saludo cordial.

Pigmalión dijo...

Enric

La libertad ante todo y no sólo de Grecia.
Mi dolor por la muerte de un joven de 15 años. Mi dolor por la muerte de Alexis, sea en Grecia o hubiese ocurrido en cualquier otra parte del mundo, sea a manos de un policía o por cualquier otra causa.
Grecia, cuna de la democracia, tiene en sus urnas la posibilidad de cambio que muchos piden.
Confio en que se haga justicia y me manifiesto contra la violencia que pienso no esta haciendo ningún bien a Grecia ni a los griegos. Me pregunto ¿cómo se puede estar exigiendo que paguen unos violentos por sus actos con más violencia y desorden generalizado incluso fuera de las fronteras de Grecia?

Respeto la opinión de todos, pero cuando se quiere democracia hay que atenerse a las normas de la misma y utilizar los cauces adecuados.

Un saludo muy especial y reitero mi confianza en que se haga justicia.

Anónimo dijo...

Despues de mucho tiempo si aparecer por tu blog,me doy un grato paseo y contemplo tus bellos poemas,cargados de mucho dolor y de mucho sentimiento.
Aunque en este ultimo,despliegas tus alas para comenzar a volar libre,ya era hora de que lo hicieras.
Ojala pronto lo consigas ,la puerta de la esperanza esta siempre abierta
Un besote Ch

Pigmalión dijo...

Anónimo,Ch

Ya ves, te quedas al borde del acantilado por seguir al lado de alguien hasta que ese alguien te da una patada en el culo y te lanza al abismo. En ese momento despiertas del sueño y, mientras caes, comprendes que si no vuelas todo habrá terminado; mueves las alas y compruebas que lo que las ataba era tu propio deseo de no volar.

Gracias por regresar.

Un besote.

Fran

Desirèe dijo...

Herido os encuentro. Recuerda tu pasado como aqueo, troyano, mirmidón, ateniense o quizás, espartano...pero...vuelve pronto, querido amigo. Te echamos de menos aunque, de corazón herido a corazón herido sólo puedo decirte que comprendo tu dolor pero, a pesar de él, debemos continuar...y confiar. Besos y un abrazo.

Anónimo dijo...

Y ahora en cual sendero tengo que encontrarte poeta....ya viste cuantos te esperamos y añoramos la tintilla de tus letras?....acaso ya no piensas regresar?...y todos los que siempre guardamos silencio y solo nos dedicamos a escucharlos....porque nunca se nos concedio el divino don de escribir....dime poeta...que vas a hacer con nosotros?.....

un abrazo desde esta galaxia en que habito...

Pigmalión dijo...

Desirée

A pesar de mi nick, de procedencia chipriota, siempre, desde que germinó en mí esta pasión, me sentí troyano. ¿Premonición tal vez?. Nunca tuve una Casandra, pero sí el maldito caballo y un Aquiles que supo vencerme con ayuda de la diosa y sus engaños. Y para colmo Helena volvió a casa. Ni Homero lo habría ideado tan bien.

Que alguien me eche de menos es mucho premio para un guerrero derrotado.

Besos.

Fran

Pigmalión dijo...

Anónimo galactico

¿No has percibido a veces que los lugares de siempre llevan impregnadas todas esas cosas que ya no podrás recuperar nunca aunque sigas tocándolas, viéndolas, escuchándolas, oliéndolas, porque lo haces con los sentidos del alma, y necesitas algo tangible a lo que aferrarte?

¿No has huido alguna vez, olvidándote de ti mismo, por caminos inciertos, sin pluma, tintilla o musa alguna que te acompañe en el silencio de tus pasos?

¿Qué puedo hacer? Responder a un abrazo con otro y, tal vez, leer una y otra vez esa palabra: "poeta"

Gracias.

Fran