sábado, 13 de septiembre de 2008

IMBORRABLE


A bofetadas la vida
- don o castigo del cielo -
matará nuestros sentidos
hasta enterrarlos en hielo.

Zarpazos nos dará el tiempo,
surcando la piel y el pelo,
sembrando por los espejos
semillas de desconsuelo.

Aquí los espero a ambos,
de frente, pies en el suelo,
la mirada retadora,
¡ acepto el desigual duelo !

Contra los momentos duros
recuerdos lanzaré al vuelo,
sin miedo a perder ya nada
ante golpes traicioneros.

Caigan millones de agujas
con tic tac de minuteros
que aunque mi cuerpo taladren
mi corazón es de acero.

Si el tiempo y la vida pueden
cambiar nuestro cuerpo entero;
nada podrá borrar nunca
las letras de tus
“te quiero”.


Septiembre 2008

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífico corazón blindado y protegido con el más poderoso de los hechizos que nunca se han pronunciado.
Dificil entender que tal corazón escriba lo que aquí he podido leer.

Anónimo dijo...

¿Es la dureza de un corazón fortalecido entre los embates del mar, los rigores de la tempestad, la soledad de lo inmenso y la compañía placentera y al mismo tiempo melancólica de las olas...?
Esa gran paradoja...

Un beso, Corazón Griego,
G.

Anónimo dijo...

Y mi pobre corazón se me fue oxidando
Y mi pobre corazón no ves que siempre está llorando
Pues cuidalo, porque los corazones se oxidan.

Pigmalión dijo...

anónimo 1º

Tal vez lo entendieses si te digo que lo escribe desde lo más profundo de si mismo; donde el blindaje es puramente testimonial.

Gracias por tu opinión.

anónimo, G

Es la paradoja de un corazón que se empeña en no perder su más valioso contenido y para lograrlo se vuelve frío y deja de ser el mismo.

Un beso para ti, G.

anónimo, fan de Fito

Cierto que las lágrimas y el mar no son precisamente lo mejor para evitar ese oxido. Pero es que la palabra inoxidable no me encajaba en el poema.

Gracias por leer, dejar constancia de ello con tu comentario y sobre todo por tu consejo.

Penélope dijo...

Pigmalión, ¿has naufragado en las olas de esa fuerte nostalgia? o ¿te has encerrado dentro del corazón que has dejado aquí?. Se te echa de menos a ti y a tu risa.

Tomás dijo...

QUERIDO AMIGO POETA

he vuelto para leer tus batallas en el mar y sobre las montañas, tus luchas entre valles y praderas,
que caigan mil flechas sobre mí, que se derrame mi sangre pero jamás olvidaré tus te quieros

Anónimo dijo...

Pigmalión,

¿Andas perdido entre los dorados y melancólicos paisajes del Otoño, al otro lado del mar?
Aquí se acumulan dulces añoranzas...
Sé que estoy muy lejos, pero puedo soñar el mar azul que amas y construir una nave para alcanzar tu orilla...

Un beso,
V.

Pigmalión dijo...

Penélope

Comprobar que alguien te echa de menos es una balsa que puede salvar de cualquier naufragio.

Gracias.

Tomás

Participar en tantas batallas, y sobre todo hacerlo en primera fila, hace inevitable que se termine herido y por un tiempo alejado de los dominios del dios Ares.

Un saludo, poeta.

Anónimo, V

Un beso para ti.

Siempre serías bienvenida en mi orilla y más si llegases en una nave de sueños.