jueves, 1 de noviembre de 2007

NUEVA VIDA

Entré en el dormitorio llevándola en mis brazos. Llevaba tiempo pensando en hacerlo y hoy sería el día.
La dejé sobre el mullido edredón y me detuve a mirarla en silencio. Lentamente la abrí pensando en lo que me esperaba. Fue muy fácil hacerlo pero ahora me esperaba lo verdaderamente delicado.
Me dispuse a depositar en ella todos mis sueños, mis ilusiones y, ¿por qué no decirlo?, parte de mi alma. Sabiendo que de ese modo sólo ella y yo los compartiríamos. Una y otra vez llegué a su interior con sumo cuidado sintiendo como le entregaba mi vida.
Al terminar observé que no había podido evitar que mis lágrimas cayesen sobre ella empujadas por la incertidumbre y la pena de no saber que ocurriría a partir de ahora.
Y me encontré abatido, tumbado a su lado, sabiendo que sería incapaz de no volver a ella un día. Tal vez cuando fuese capaz de dominar esas lágrimas rebeldes.
Me levanté, la puse en un altillo del armario y me dispuse a empezar una nueva vida.


Octubre 2007

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno has encerrado parte de tí mismo en esa caja,la has cerrado, has llorado por lo que has dejado.
Ahora eres otro hombre que renace, nunca es tarde, pero has gurdado lo valioso que había en ti,ahora te queda la esperanza, de un nuevo día.EN UN ATARDECER
Con todo no podía eso durar mucho. La experiencia
de los años me lo muestra. Pero sin embargo un tanto abruptamente
vino el Destino y lo detuvo.
Breve fue la hermosa vida.
Mas cuán intensos fueron los perfumes,
en qué maravillosos lechos nos acostamos,
a qué placer nuestros cuerpos entregamos.
Un eco de los días del placer,
un eco de aquellos días vino hasta mí,
algo del ardor de nuestra juventud;
volví a tomar en mis manos una carta,
y leía una y otra vez hasta que me faltó la luz.
Y salí al balcón melancólicamente -
salí para cambiar de pensamientos mirando al menos
un poco de la ciudad amada,
un poco del movimiento de la calle y los negocios- Kavafis

Pigmalión dijo...

Anónimo.
No se como lo haces. Pero vaya retazo que has seleccionado, ufff. Y además de Kavafis.
Tu comentario no tiene precio. Gracias.

psique dijo...

Hoy he vuelto a releer este pequeño relato. Lo había leído hace algún tiempo y no me atrevía adejar comentario alguno. Me causó sensaciones encontradas.



Empiezas hoy, ahora, de verdad, la vida...

Lo malo es si no decides tú el sitio que te corresponde en el cuarto. Lo malo es cuando permites que otros lleven las riendas de tu vida, y ellos optan por ponerte en el altillo del armario...

En fin, todo pura alegoría...

Mucha suerte, amigo, en tu nueva vida. Mucha suerte.

Psique

Pigmalión dijo...

Psique.

No siempre se puede tener el control total sobre uno mismo. Ya sabes.... la eterna lucha corazón- cabeza. Al menos un altillo tiene buenas vistas - yo he sido muy considerado -, un sotano sería peor.

Esperemos que sea cierto aquello de desgraciado en la suerte afortunado en amor y viceversa. ¡Que esta semana hay un euromillón muy goloso!

P.D: Aquí entre nosotros - sigo prefiriendo el amor -

psique dijo...

Aquí entre nosotros, ¡yo también!


Un beso, Pigma. Y mucha suerte. (En todo, en el euromillón, y sobre todo en el amor)